Alberto Núñez Feijóo tomó posesión de la presidencia de la Xunta de Galicia, en 2009, estuvo como presidente 13 años al frente de la Xunta, con cuatro mayorías absolutas. Renunció a la presidencia de la Xunta de Galicia y dejar de ser presidente del PP de Galicia y optó por presentar su candidatura para presidir el Partido Popular. Fue elegido presidente del Partido Popular con el 98,35% de los votos en el XX Congreso Extraordinario en Sevilla el 1 y 2 de abril de 2022.
El domingo 23 de julio de 2023 se celebraron elecciones generales en España y el PP de Alberto Núñez Feijóo ganó las elecciones generales con 136 escaños, 47 más que en 2019, pero no consiguió la mayoría absoluta necesaria para gobernar en solitario. Feijóo desde el balcón de la sede de la calle Génova en la noche electoral, ante un público entregado que le gritaba «presidente, presidente» dijo: «Como candidato del partido más votado, creo que mi deber es abrir el diálogo para intentar gobernar nuestro país de acuerdo a nuestros resultados electorales».
Por lo tanto, parece que Feijóo quería ser presidente, pero no obtuvo los votos suficientes para ello, y pasó a la oposición. Incluso quien quería “derogar el sanchismo” acudió al representante del “sanchismo” para pedirle su apoyo a cambio de una legislatura de dos años con pactos de Estado. Al final decidió decir: «Tengo a mi alcance los votos para ser presidente del Gobierno. Pero no acepto pagar el precio que me piden para serlo» en definitiva, «No soy presidente porque no quiero«. No sabemos si fue con el fin de salvar su futuro político, porque no se entera o simplemente porque no tenía apoyos parlamentarios para poder ser presidente. En un régimen parlamentario, gana las elecciones quien logra formar Gobierno.
En noviembre de 2023, Alberto Núñez Feijóo dijo en el Congreso de los Diputados una frase: «No soy presidente del Gobierno porque no me vendo» y Pedro Sánchez no pudo evitar unas carcajadas a cuenta de su reflexión. Feijóo no ha asumido el ganar unas elecciones y estar en la oposición. Ha intentado hacer casi todo: hacer manifestaciones contra Pedro Sánchez, pedir elecciones y ahora ha intentado pedir el apoyo a la patronal catalana, el viernes pasado, afirmando que: “Me faltan votos para una moción con un único compromiso: convocar elecciones y que los españoles puedan decidir. Me faltan votos de los suyos, entre comillas, pero no los tengo”. El presidente que «no quiso serlo» ahora ruega para serlo, «vendiéndose» ante la patronal catalana Foment.
Convoca una manifestación en Madrid este domingo 30 de de noviembre, para pedir elecciones, “contra la corrupción”, le tiende la mano a Vox y a UPN, insinúa la complicidad de Junts y PNV con la corrupción del PSOE. Ha atacado a Sumar y Podemos. Ha afirmado que el presidente del Gobierno también acabará en prisión: “Cuatro cogieron ese coche para llegar al poder y tres ya conocen la cárcel. Falta el uno, el presidente del Gobierno, al que nada le consta, nada le consta. No sabe nada, no lo recuerda”. Una convocatoria “sin siglas” donde la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ha atrevido a decir que: “ETA está preparando su asalto al País Vasco y a Navarra”.
La alternancia en el poder y la renovación de políticas a través de elecciones libres y democráticas es buena para la democracia. Gracias a la existencia de derechos y libertades un gobierno puede ser derrotado y conseguir la alternancia, que deciden los ciudadanos con sus votos. Es lícito que Feijóo quiera ser presidente del Gobierno y que la derecha puede ganar las próximas elecciones generales. Pero, no se puede engañar diciendo: «No soy presidente porque no quiero«, el Partido Popular debe buscar los apoyos para presentar una moción de censura y sino tendrá que esperar a que el presidente del Gobierno marque la fecha de las próximas elecciones. Eso es la democracia y respetar el Estado de Derecho que tenemos en España. Lo demás tiene un nombre: golpismo.
