Violencia política y social.

  • Categoría de la entrada:Opinión
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios

Cada vez es más patente la existencia de un nexo entre los hechos de violencia política y violencia social. Cuando los políticos transmiten valores violentos esto al final influye también en la sociedad. La violencia aparece en los medios de comunicación, en las redes sociales, produciendo más odio y violencia masiva, que puede servir para la estimulación de conductas violentas y se repliquen hechos violentos por imitación. Las personas nos vemos influenciadas por múltiples factores tales como actitudes, hábitos, intereses, conocimiento previo y también por lo que vemos reflejado en la política, en las actitudes de los políticos, en los medios de comunicación y en las redes sociales, que pueden ser un catalizador de la violencia. Cuando queremos definir la violencia, el Diccionario de la lengua española nos remite a la "cualidad de violento", es decir, hablamos de un acto de violencia que infringe a una persona o a varias, sea en…

Continuar leyendoViolencia política y social.

La denostada democracia.

Frente a la denostada democracia, la única alternativa que tenemos es simplemente más democracia. La creencia generalizada que tiende a considerar el actual sistema político democrático como el mejor de los sistemas «posibles», cuando en realidad es tan sólo el mejor de los sistemas «hasta ahora conocidos». Lo que define a una democracia como tal es el hecho de que el gobierno reside en el pueblo. Lo que un día para muchos fue un reto o una conquista, para otros es el sistema único que han conocido y por eso no lo valoran en lo que vale. La democracia es un sistema político que ha sido adoptado por muchos países en todo el mundo y que ha demostrado ser efectivo para garantizar la protección de los derechos y libertades individuales, la separación de poderes, el Estado de Derecho y la propiedad privada. Todo a través de una democracia liberal.  La pregunta es:…

Continuar leyendoLa denostada democracia.

Odiar no es un delito.

Odiar no es delito, es una forma de ejercer la libertad de expresión y en dicho paraguas cabe el odio, el insulto, la parodia, el poder quemar una bandera, una foto del rey o apalear un muñeco con la figura del presidente del Gobierno Pedro Sánchez. La Justicia lo tiene claro: no puede prohibir el odio, no se puede castigar al ciudadano que odia. La protección penal existirá, y esto es determinante, sólo "cuando se ataque a sujetos individuales o colectivos, especialmente vulnerables" y está claro que Pedro Sánchez no lo es. El apaleamiento a un muñeco que simulaba ser Pedro Sánchez ahorcado en la madrugada del 31 de diciembre, en esa particular Nochevieja en Ferraz, es respetar que otros pueden pensar diferente y que haciendo uso de su libertad de expresión pueden hacer lo que les dé la gana. Aunque pueda desagradar e incluso repugnar lo que se expresa. En el…

Continuar leyendoOdiar no es un delito.