El Parlamento de Andalucía aprobó ayer miércoles una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) en defensa de la sanidad pública. Con el respaldo de más de 50.000 andaluzas y andaluces para su presentación, que plantea la recuperación de los niveles de calidad de la sanidad pública andaluza. La Iniciativa Legislativa Popular permite a la ciudadanía a
plantear reformas legislativas ante el Poder
Legislativo, obligando a este a su correspondiente toma en consideración. En definitiva, un mecanismo para el diálogo democrático entre la ciudadanía y la representación política.
En Andalucía, es necesario recopilar al menos 40.000 firmas de electores andaluces, para poder presentar una ILP en el Parlamento andaluz, regulado por la Ley 5/1988 de 17 octubre. Las mareas blancas andaluzas han impulsado esta iniciativa por “las decisiones privatizadoras” y “las listas de espera sanitarias, tanto las diagnósticas como las quirúrgicas, que se han visto incrementadas de forma escandalosa”.
El propósito de cualquier ILP es mantener informados a los representantes y permitir a los representados que puedan plantear sus demandas. En España las ILP siempre han mantenido una eficacia muy limitada, por su bajo número de presentaciones, porque resultan inadmitidas o por caducar sin reunir las firmas requeridas. Por lo tanto, la presentación de esta ILP en defensa de la sanidad pública es un triunfo ciudadano que confirma la preocupación por el desmantelamiento y deterioro del sistema público andaluz.
Para ello se plantea hacer modificaciones en la Ley 2/1998 de Salud de Andalucía con la intención de «poner en marcha sistemas de control social de las decisiones de la Administración sobre la sanidad pública» para garantizar su acceso y correcto funcionamiento. La ciudadanía quiere que los servicios públicos funcionen y que funcionen bien, ya que los pagamos con nuestros impuestos. Lo han demostrado las andaluzas y andaluces, con sus denuncias en las redes sociales, medios de comunicación, expresando sus reivindicaciones en manifestaciones y firmando en está ILP.
La sanidad pública andaluza de calidad es aparte de una exigencia, una necesidad. Por eso es tan importante que está ILP llegue al Parlamento andaluz. Cuestión diferente, es que sirva para algo. El voto del PP-A a favor de la iniciativa, que tiene mayoria en el Parlamento andaluz, ha sido una forma de acallar las críticas por el caso de más de dos mil mujeres que les realizaron una mamografía de cribado que fueron derivadas a la Unidad de Mama de su hospital de referencia y que no habían sido informadas.
El PP en toda España defiende un modelo distinto de gestión del sistema público de salud, apostando por hospitales públicos gestionados por empresas privadas. Una sanidad pública gestionada privadamente, como forma de eficiencia y ahorro, que cuestiona la sostenibilidad de un sistema público de salud, para que los usuarios contraten la sanidad privada. Donde el PP no concibe la sanidad como un derecho intocable, sino como una partida más de ahorro presupuestario.
Andalucía tiene previstas sus elecciones en la primavera de 2026 y todos los trámites parlamentarios no resueltos caducarán con la convocatoria electoral. Por lo tanto, la aceptación de la ILP es un engaño a la ciudadanía andaluza, es puro oportunismo electoral por parte de Juanma Moreno para que todo siga igual.
Las elecciones serán el momento en que las andaluzas y andaluces tendrán en su voto la oportunidad de elegir entre una sanidad pública andaluza de calidad. O una sanidad pública sin recursos económicos y humanos, con retrasos en la atención primaria, listas de espera en especialidades y quirúrgicas, pruebas específicas en centros privados, etcétera.
