Un Lugar de Memoria Democrática son los lugares de memoria (espacio, inmueble, paraje o patrimonio cultural inmaterial o intangible) en los que se han desarrollado hechos de singular relevancia para la memoria democrática. El artículo 51 de la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, establece la creación del Inventario Estatal de Lugares de Memoria Democrática, en los que se han desarrollado hechos de singular relevancia para la memoria democrática.
El edificio más antiguo de la Puerta del Sol: la Real Casa de Correos. Un palacio de estilo neoclásico que se comenzó a construirse a finales del S. XVIII y uno de los lugares más icónicos de la capital. Fue Dirección General de Seguridad durante el franquismo y ahora actual sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, ha sido declarado como Lugar de Memoria Democrática. Un inmueble que desempeñó durante el franquismo un «papel central en la represión política y social durante varias etapas de la historia contemporánea de España, especialmente durante la dictadura», según señala el BOE.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha dicho en numerosas ocasiones que dicha declaración como Lugar de Memoria sería una «aberración histórica», asegurando que es una decisión propia de un Gobierno “mezquino” y “traidor” que busca “levantar las dos Españas” y “retrotraernos a las trincheras y al guerracivilismo”. Y, con ironía ha sugerido que el PSOE coloque una placa en el Palacio de la Moncloa donde diga: “Aquí escondían al hermano de Pedro Sánchez” y otra en la sede socialista de la calle Ferraz con la frase: “Aceptamos pago en metálico”.
Si continuamos con el humor y el sarcasmo podríamos poner también una placa en los dos pisos en el barrio de Chamberí, uno encima del otro, que fueron adquiridos hace más de dos años por un valor total de 1,8 millones de euros. Uno a nombre de Alberto González Amador, pareja actual de la presidenta, y el ático a nombre de una sociedad, que se lo alquila por 5.000 euros al mes con derecho a compra. Poniendo por ejemplo, en la placa: «el piso en que vive la presidenta».
En España, cuando hablamos de memoria histórica nos referimos al pasado traumático de la Guerra Civil y el franquismo. Cuando hablamos de declarar un Lugar de Memoria Democrática, es para preservar y transferir la memoria para las nuevas generaciones. Después de un largo periodo de silencio durante el franquismo y la Transición, es necesario reclamar el reconocimiento de la memoria histórica y de sus víctimas. Sin olvidar a los desaparecidos en cementerios, fosas comunes y cunetas, para su búsqueda que siguen existiendo en el territorio del Estado español y que sus familiares han tenido todas las dificultades o imposibilidades del duelo.
La Memoria Democrática es acabar con el silencio, la incertidumbre y la impunidad. Poner una placa en una pared de un edificio considerado Lugar de Memoria Democrática es simplemente información, es historia. Es la base para construir una memoria colectiva y democrática que interpele a toda la ciudadanía. La memoria la tenemos que construir en el presente, para que quede constancia en el futuro.
Tener la sede de la Comunidad de Madrid en la Real Casa de Correos, en un inmueble que fue Dirección General de Seguridad durante el franquismo, no es ningún demerito ni para la Comunidad de Madrid, ni para su Gobierno. Es simplemente información e historia. Lo que sería realmente un desprestigio, es si la placa indicara cosas negativas del Gobierno de la Comunidad de Madrid. No es muy difícil de entender.
