Isabel Díaz Ayuso para muchos es la «verso libre» del PP, para otros es un «verso suelto», para ella simplemente es una «mujer libre» que reivindica a Madrid, como la región «defensora de la libertad y de España», frente al Gobierno de España. Está claro que ella es una persona que va «por libre», a su aire, que lleva la iniciativa de su partido frente a un Feijóo que de momento siempre va a remolque.
Ni el verso libre, ni el verso suelto no tienen rima. Pero, el mensaje de Ayuso rima igual con la derecha extrema del Partido Popular, como con la extrema derecha de Vox. No sabemos si la presidenta autonómica recibe vía libre del líder de su partido o simplemente hace lo que quiere, porque quiere. Fue capaz de convertir en un cadáver político a Pablo Casado, después de acusaciones cruzadas de corrupción y espionaje. Y, quizás el siguiente puede ser Alberto Núñez Feijóo.
Como «verso suelto» muchas veces desentona con el fondo y las formas del Partido Popular, pero al final su iniciativa marca la trayectoria, al igual que la extrema derecha la marca al Partido Popular. Hasta ahora la derecha moderada frenaba el ascenso de la extrema derecha, ahora la extrema marca las directrices a la derecha. Aunque, en la Comunidad de Madrid no hace falta que la extrema derecha marque nada, porque ya lo hace Ayuso.
La libertad es la gran bandera política de Ayuso: libertad en lo económico y libertad en lo social. Defiende la libertad de «tomarse algo» en pandemia. La libertad de «no encontrarte con tu ex”. La libertad de «ir a una corrida de toros». La libertad de «comprar donde quieras y cuando quieras”. La «libre elección»en la sanidad o en educación como libertad, cuando es un negocio millonario para la sanidad y la educación privada. Parece que la «libertad» reivindicada por Ayuso es su particular visión de la libertad, olvidando lo público por lo privado.
Después del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) del domingo 18, se demostró un respeto institucional y de respeto entre el Gobierno de España y la Junta de Andalucía, demostrando que todos son Estado. Pedro Sánchez y Moreno Bonilla acuerdan auspiciar juntos el homenaje laico por los fallecidos en el siniestro, con la presencia del Rey, el 31 de enero en Huelva, porque la mayoría de fallecidos son de dicha provincia.
Pero, la «verso libre» del Partido Popular Isabel Díaz Ayuso, propone una misa funeral por las víctimas de Adamuz en la catedral de la Almudena. Por cierto está en su «libertad» pedir una misa. Pero, no parece muy lógico que quiera hacer misa de estado en un país que según dispone el artículo 16.3 de la Carta Magna, es un Estado aconfesional y además hacerla el jueves 29 de enero. Es decir 48 horas antes del homenaje de Estado acordado entre el Gobierno y la Junta de Andalucía el 31 de enero en Huelva. No sé si esto es «verso suelto» o simple afán de notoriedad.
