La presidenta de la Comisión Europea Von der Leyen pretende que la Unión Europea se añada al mundo sin reglas de Trump, Netanyahu o Putin. En definitiva, que Europa deje de defender el derecho internacional y el sistema global basado en reglas.
La Unión Europea mostró su rechazo contra Rusia en la guerra de Ucrania de 2022. No fue rotunda su posición en el genocidio de Israel en la Franja de Gaza. Menos aún, en el ataque ilegal de Estados Unidos a Venezuela. Y, en la guerra ilegal de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Cuando Von der Leyen afirma que: “Europa no puede confiar en el sistema basado en reglas como la única forma de defender sus intereses”. Está reconociendo un cierto sometimiento a la «ley del más fuerte», por lo tanto a Estados Unidos.
Pero, a su vez está desoyendo los principios fundacionales de la Unión Europea, en el Tratado de Lisboa de 2009, que obliga a la Unión Europea a basar su política exterior «en el respeto de los principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho internacional”.
Von der Leyen trata de arrastrar a Europa al mundo sin reglas de Trump, Netanyahu y Putin. Porque Europa ya no puede confiar en el sistema internacional basado en reglas como única forma de defender sus intereses. Defendiendo el unilateralismo de los Estados Unidos en conflictos internacionales.
Rusia, China y la Unión Europea son los únicos que pueden desafiar la hegemonía de Estados Unidos. Rusia sin el poder de la antigua URSS y metidos en la guerra de Ucrania, ya hace tres años. China que se muestra expectante y esperando a tomar su decisión de anexionarse Taiwán. Solo quedaba la Unión Europea para exigir el cumplimiento del derecho internacional, en la guerra de Irán, a Estados Unidos e Israel.
Está en juego la confianza en el proyecto europeo y en la credibilidad geopolítica europea. No vale solo para poner embargos a Rusia por la invasión de Ucrania. Cuando se mira hacia otro lado, cuando se trata de Israel o Estados Unidos. Si perdemos los principios y las reglas, Europa renuncia a la ley, a la cooperación y a la defensa de los derechos humanos.
Europa ha cedido su poder militar en la OTAN a Estados Unidos. Somos dependientes energéticos de Oriente Medio y de Rusia. Falta mano de obra, pero no quiere inmigrantes. Auge de la extrema derecha. Solo le quedaban principios y ahora, parece que los ha perdido
Ursula von der Leyen defiende que Europa ya no puede ser «la guardiana de un mundo que ha desaparecido y no volverá», y exige dejar de lado la «nostalgia» y el «lamento» por los tiempos pasados. Este posicionamiento con Estados Unidos e Israel va en contra de todo lo que siempre ha defendido Europa. Bienvenidos a un mundo sin reglas, al mundo de Trump.

