No ha habido sorpresa en Aragón, el bloque de derechas de PP (26) y Vox (14) han ganado las elecciones. La ultraderecha radical de Vox ha doblado los obtenidos en las anteriores elecciones, PP ha perdido 2, lo cual significa que el adelanto electoral tras no alcanzar ningún acuerdo con Vox para aprobar los Presupuestos de la autonomía. No les ha servido de nada, al contrario para tener más dependencia de Vox.
Las elecciones aragonesas se han convertido en un calco de lo que fueron las elecciones extremeñas del 21 de diciembre de 2025, el PP ha ganado en ambas autonomías pero dependerá de Vox para formar gobierno y será la ultraderecha radical de Vox la que marcará las pautas en materia territorial, identitaria, cultural, agraria, ecológica… En todo.
Los resultados democráticos se han de aceptar, aunque los que más crecen, son también los que más cuestionan los principios democráticos y el respeto a las instituciones. Extremadura votó a la extrema derecha, ahora Aragón y seguirá Castilla y León, y Andalucía… Lo que supondrá un duro desgaste al Gobierno de coalición y al PSOE en particular.
No hay sorpresas, todos sabíamos o intuíamos los resultados. La debacle del PSOE, quedándose en 18 escaños, cinco menos que en 2023. Donde los resultados de las fuerzas progresistas son tan malos que debería de servir para hacer una reflexión conjunta: IU-Sumar apenas logra un escaño, Podemos, desaparece de las Cortes de Aragón e incluso la ultraderecha radical de SALF ha obtenido más votos.
Solo se salva la Chunta Aragonesista que ha doblado sus diputados a 6 diputados. Aragón Existe, ha resistido con 2 diputados, aún teniendo una debacle en Teruel capital. Y, la desaparición en las Cortes de Aragón del PAR que ha perdido su único escaño, un partido que gobernó Aragón en dos períodos.
El resumen es sencillo: el PP seguirá gobernando con las políticas de la ultraderecha radical de Vox en Aragón. La izquierda totalmente irrelevante. La estrategia del PP de ir desgastando a Pedro Sánchez en cada derrota electoral: Galicia, Extremadura, Aragón y ahora Castilla y León, y Andalucía. No sabemos si funcionará.
Una ultraderecha radical de Vox que mira de tú a tú al Partido Popular y que puede dar el sorpasso en las elecciones generales o por lo menos condicionar sus políticas. Este es el panorama español, el que deciden sus ciudadanos y ciudadanas con su voto. Ante unas fuerzas progresistas fragmentadas e incapaces de articular una alternativa de gobierno convincente.
El electorado prefiere votar a las mentiras de la ultraderecha radical de Vox, donde una parte de la ciudadanía busca soluciones a su futuro. El Partido Popular ha ayudado a normalizar a esa ultraderecha, cuando accedió a gobernar conjuntamente con Vox en comunidades, ayuntamientos y demás instituciones. El discurso del miedo ya no funciona, solo un bloque de izquierdas unido puede intentar remediar esto. ¿ Trato o susto ?
