En este momento estás viendo Extremadura ha votado a la derecha.

Extremadura ha votado a la derecha.

La abstención y el voto a la derecha, condenan al PSOE a replantearse lo que puede ser el futuro a nivel nacional. Un PP que gana pero no alcanza la mayoría, Vox que sigue creciendo y siendo el comodín para que el PP pueda gobernar. Y, un PSOE hundido, con un candidato procesado y sin ser capaz de movilizar a sus votantes. Unas elecciones que no han servido para nada, que dejan a María Guardiola sin mayoría absoluta y con una mayor dependencia de Vox. Solo puede salvar a Extremadura que el PSOE se abstenga, María Guardiola obtenga la investidura y rechace el apoyo y las exigencias de la extrema derecha o unas nuevas elecciones.

El vencedor de estas elecciones es, Vox que ha duplicado sus resultados, de 5 a 11 diputados en la Asamblea de Extremadura. El PP no ha obtenido la mayoría absoluta de los 33 diputados que necesitaba para gobernar en solitario. Unidas por Extremadura liderada por Irene de Miguel, ha aumentado 3 diputados, obteniendo 7 diputados

El PSOE ha sufrido una derrota electoral, pasando de los 28 a los 18 diputados. Miguel Ángel Gallardo no ha presentado la dimisión. Lo que es peor, es que el PSOE sabía con antelación y se aceptó una derrota en Extremadura. La losa de Pedro Sánchez a nivel nacional y un candidato procesado, ha sido tomar por tontos a los votantes tradicionales del PSOE. Y, minusvalorar a la ciudadanía, comporta un riesgo.

El PSOE no ha sido capaz de motivar y movilizar a su electorado. La abstención ha aumentado un 7,7% respecto a 2023. La extrema derecha ha duplicado sus resultados y el PP no ha conseguido sus propósitos. Extremadura queda en las manos de un PP que no ha recibido el apoyo a su gestión y con la misma dependencia de Vox. Donde la abstención del PSOE en la investidura de María Guardiola, podría permitirle ser presidenta pero no la gobernabilidad.

El Partido Popular está condenado a entenderse con Vox, es decir: aceptar sus imposiciones. Tanto a nivel extremeño como nacional. Eso o una nueva convocatoria electoral. Mientras la izquierda dividida y enfrentada, un PSOE incapaz de reaccionar y una ciudadanía que o bien se queda en casa o vota a la a la extrema derecha. El futuro está muy negro y sin soluciones posibles.

Porque la fábula de «Pedro y el lobo»,  ya no es un reclamo, nadie se asusta ya, de la posible llegada de la extrema derecha. No basta con asustar de una amenaza, hay que protegerse con políticas sociales. Ni la izquierda en general, ni el PSOE en particular han sabido ofrecer lo que la ciudadanía demanda. El resultado es que muchos se creen las mentiras de la extrema derecha y aquello de que «solo el pueblo salva al pueblo».

Deja una respuesta