Mañana en las elecciones de Extremadura hay dos enemigos para la democracia: la abstención y votar a la extrema derecha. Las dos opciones serán tomadas por muchas extremeñas y extremeños como signo de protesta. Pero, ni abstenerse ni votar a la extrema derecha es una opción de protesta. El PSOE mañana perderá las elecciones por la situación del PSOE a nivel nacional y por un candidato procesado: el socialista Miguel Ángel Gallardo. Acusado de prevaricación y tráfico de influencias por la contratación del hermano de Pedro Sánchez a través de la Diputación de Badajoz, entidad que presidió durante diez años.
Abstenerse o votar a la extrema derecha será un opción en contra del PSOE. Los que no están de acuerdo con la gestión del PSOE en estos últimos años. Los que están en desacuerdo con que el líder de los socialistas extremeños, en mayo, dejase la presidencia para ser diputado y gozar de aforamiento en pleno proceso judicial contra su persona. Con la finalidad de que la causa que investiga al hermano del presidente del Gobierno de España pasase del juzgado de instrucción competente al Tribunal Superior de Justicia de Extremadura. Pero, fue rechazada al apreciar «fraude de ley». Gallardo y el PSOE se equivocaron.
Extremadura ha sido una región gobernada por el PSOE, hasta seis elecciones consecutivas con Juan Carlos Rodríguez Ibarra, durante 24 años. Guillermo Fernández Vara, ganó las elecciones de 2007 con mayoría absoluta. Solo José Antonio Monago en 2011 y María Guardiola desde 2023, han sido presidentes no socialistas. En 2023 ganaron los socialistas, Miguel Ángel Gallardo pero Vox hizo presidenta a María Guardiola. Ahora, ha adelantado las elecciones para intentar cosechar una mayoría absoluta y no depender de Vox.
