Los mayores luchamos por nuestra jubilación y la de nuestros hijos.
Somos mayores, para algunos viejos, para otros jubilados. Pertenecemos a esas generaciones de los años 40, 50 y 60 del siglo pasado, donde nosotros éramos los jóvenes. Fuímos los que protestamos contra la dictadura franquista, los que luchamos por la libertad y la democracia. Una generación de luchadores y luchadoras, de reivindicaciones por conseguir derechos, por conseguir lo nuestro. La experiencia es un grado para nosotras y nosotros, tenemos la certeza de que nadie, nos ha regalado nada. Que hay que luchar. Porque las cosas se consiguen con esfuerzo, dedicación y perseverancia. Rara vez el éxito es regalado y en muchos momentos hemos tenido que superar la adversidad. Parece que llegar a mayores, no es acabar con las preocupaciones. Aparte del deterioro cognitivo y físico normal por la edad. Se añade las enfermedades, el empeoramiento de la sanidad pública, los problemas de dependencia, la brecha digital y el no tener unas pensiones…
