Los migrantes son parte de la sociedad.
Los migrantes son parte de la sociedad y contribuyen a enriquecerla: trabajan y pagan impuestos… Sin embargo, sus derechos no siempre están reconocidos. Son esas personas que limpian nuestras casas, cuidan de nuestros mayores o de nuestros hijos. Esas personas que trabajan de manteros, en la construcción o en el campo. Los vemos en las calles, en el transporte público, no tienen permiso de residencia. Los llaman ilegales, aunque simplemente es que se encuentran en situación administrativa irregular. Según la Ley de extranjería vigente, no pueden firmar un contrato de trabajo, ni alquilar una vivienda, ni abrir una cuenta bancaria. Los migrantes se han convertido en el tema central de la agenda de la extrema derecha: los discursos de odio y las políticas de criminalización, haciéndonos ver que son el gran problema de esta sociedad. Pero, mientras tanto, manteniendo la irregularidad administrativa a miles de personas y en contra de los derechos…
