La dialéctica es un proceso y no una cosa y es, además, un proceso en el que no tienen ningún asidero las separaciones cartesianas entre la mente y la materia, entre el pensamiento y la acción, entre la conciencia y la materialidad, entre la teoría y la práctica.
La retórica de la izquierda siempre se ha relacionado con el marxismo, como una crítica a la economía política, como una forma de dar cuenta de los hechos, una lucha por el poder político y de buscar caminos diferentes al capitalismo. La dialéctica de la izquierda actúa contra el sistema, contra un régimen capitalista que es lo más parecido a un régimen feudal, pero del que casi nadie quiere salir. Si la dialéctica de la izquierda es la argumentación sobre el marxismo, la retórica es la argumentación sobre el cambio y la aplicación del marxismo. Pero, el marxismo se ha desvanecido como una ilusión, la dialéctica de la izquierda se ha convertido en un discurso vacío y su retórica no motiva a tener las ganas de cambiar el mundo. Nos encontramos ante un fracaso histórico frente a un capitalismo que ha sido abrazado por la inmensa mayoría. Los partidos de izquierdas han perdido…
La dialéctica en la política, es la herramienta para resolver las diferencias o los problemas. La falta de diálogo es lo que motiva casi todas las discordias y la falta de comunicación, es lo que arruina la paz social. Hacer política, es dialogar libremente para ponernos de acuerdo sobre las reglas de la convivencia. Hacer política es no hacer como el avestruz, que cuando está en peligro y siente miedo esconde la cabeza en la arena para disimular que es un arbusto, como si al no ver la amenaza, ésta desapareciera. El problema es que por mucho ignorar, la situación no se resuelve sola. Es evidente que determinada manera de hacer política ya no sirve, la sociedad ha evolucionado más rápido que las estructuras políticas convencionales y la tenemos que cambiar. La solución siempre está en el diálogo, en la política. No podemos dejar la responsabilidad única de la política a los políticos, los ciudadanos también somos…