El acoso sexual es la intimidación o acoso de naturaleza sexual o violación, promesas no deseadas o inapropiadas a cambio de favores sexuales.
El Me Too o «#MeToo», en español: «Yo también» se puso de manifiesto a partir de una investigación periodística del New York Times, en octubre de 2017. A raíz de las acusaciones en contra del productor de Hollywood Harvey Weinstein, que efectuó la actriz Alyssa Milano, que revelaron que el magnate, productor de innumerables Oscar y éxitos de Hollywood, había abusado y acosado sexualmente de mujeres durante varias décadas. A partir de aquí se desencadenó un fenómeno en las redes sociales, alentando a todas aquellas mujeres que hubiesen sido acosadas, a compartir en Twitter (ahora X) sus historias usando el hashtag “Me Too”. Con el fin de denunciar y dar apoyo a todas esas mujeres que han sufrido o sufren de una forma u otra, un acoso, una agresión o abuso sexual. Muchas mujeres se atrevieron a hacer públicas sus experiencias de violencia siendo objeto de desprecio por parte de algunos hombres.…
El acoso sexual es un problema social actual que vulnera la dignidad de las personas, y mayoritariamente que sufren las mujeres. Que ataca la integridad física o moral, reconocida en el artículo 15 de la Constitución y la intimidad personal en su esfera sexual en el artículo 18. Acoso sexual, es que un joven el pasado domingo, desde el colegio mayor masculino Elías Ahuja, adscrito a la Universidad Complutense de Madrid, profiriera gritos a las jóvenes que viven en el colegio mayor femenino Santa Mónica, situado justo enfrente: “¡Putas, salid de vuestras madrigueras como conejas, sois unas putas ninfómanas, os prometo que vais a follar todas en la capea! ¡Vamos Ahuja!” Y, acto seguido, como en una coreografía ensayada, comienzan a levantarse las persianas de la fachada, apareciendo estudiantes que empiezan a vociferar y a dar golpes. Los cánticos misóginos de unas decenas de estudiantes con las hormonas desatadas, vistos y escuchados…