Groenlandia no está en venta. «Greenland not for sale» en inglés.»Grønland er ikke til salg» en danés. «Kalaallit Nunaat tuniniagaanngilaq» en Groenlandés. Y, cuando digo, decimos que no está en venta, significa que no se puede invadir, que no se puede anexionar, que Groenlandia pertenece a los groenlandeses y que hay que frenar los deseos de Donald Trump. Kalaallit Nunaat en groenlandés significa «Tierra del Pueblo», es un país autónomo dentro del Reino Danés. Es la isla más grande del mundo y casi el 90% del territorio está cubierto de una capa helada. La población groenlandesa es de 56.000 habitantes, de los cuales 50.000 son inuit.
La industria pesquera es la mayor fuente de ingresos para la economía nacional. Tienen grandes reservas de uranio, junto con otros minerales estratégicos como tierras raras, petróleo y oro, pero su minería está actualmente prohibida por el gobierno local debido a las preocupaciones ambientales de la población. Washington mantiene una base militar activa en el noreste de la isla, en Pituffik. Situada entre el Atlántico Norte y el Ártico, cerca de Estados Unidos, Canadá y Rusia, Groenlandia ocupa una posición geográfica estratégica. Y, lo más importante: Trump quiere Groenlandia por las buenas o por las malas.
Donald Trump, amenaza con aumentar los aranceles a Dinamarca y a los países que estén en contra de la compra de Groenlandia. Es una necesidad para la seguridad de EE.UU, el mismo argumento que empleó para atacar a embarcaciones venezolanas por supuesto narcotráfico o el ataque terrorista contra Venezuela y el secuestro de Maduro y su esposa. La «seguridad nacional» es su excusa para quedarse con Groenlandia.
Si Washington invadiera Groenlandia, la OTAN según El Artículo 5 dice que un ataque a uno es un ataque a todos, pero no contempla de forma clara qué sucede si el atacante es el miembro dominante. Vivimos en un escenario de locos, donde puede pasar cualquier cosa. Incluso que la comunidad internacional no haga nada.
