Mirar para otro lado.
Nuestros ojos nos permiten percibir lo que nos rodea, un sentido con el que vemos y sentimos. Aunque, mirar para otro lado, lo hacen frecuentemente demasiada gente. Un manera de negar la evidencia, de negar lo que sucede, de disfrazar la realidad, una manera de no asumir responsabilidades, una forma de cobardía, una manera de evitar la ansiedad y el sufrimiento de intentar mejorar cualquier situación. Parece que todo el mundo prefiere mirar hacia otro lado para no afrontar los problemas. El mirar para otro lado frente al problema de los demás, parece una constante generalizada en esta sociedad. Lo más fácil es ver el otro lado y pensar que las cosas no pasan, no existen. También están los que no quieren mirar y los que miran y no ven. Los que niegan la verdad, aunque la vean. Los que desprecian lo que ven e incluso los que odian lo que no…
