La obligación ética del «No a la guerra».
El "no a la guerra" de Irak en 2003 supuso una fractura social inédita entre gobiernos y la ciudadanía, principalmente en Estados Unidos, Reino Unido y España. Ejerciendo la ciudadanía su obligación ética de defender la legalidad internacional y el rechazo a una guerra ilegal. Se estima que 30 millones de personas se manifestaron en más de 600 ciudades en la fecha histórica del 15 de febrero de 2003 en contra de la guerra de Irak. Una guerra con muchas connotaciones parecidas a la guerra de Irán: una guerra ilegal, con decisiones unilaterales, con desprecio al derecho internacional y al papel de las Naciones Unidas. Además, de una supremacía militar por parte de los atacantes. Con la misma idea que en Irak, esperando que el régimen del tirano Saddam Hussein se derrumbara, las tropas se rindieran y los iraquíes se revelaran. Al igual que en Irán, que se esperaba con el ataque…
