Los dictadores y su desprecio por la democracia.
Todos los dictadores son líderes autoritarios, que buscan su dominio absoluto del poder, su capacidad para manipular a las masas y el desprecio por la democracia. Suelen exhibir rasgos de personalidad que se alinean con trastornos psicológicos, prometen soluciones rápidas y radicales a los problemas económicos y sociales, aprovechándose de las frustraciones y el descontento de la población. Todos los dictadores no llegan al poder por la fuerza y algunos utilizan la democracia para llegar al poder y destruir la democracia. Donald Trump en el Foro de Davos hablando sobre los dictadores ha dicho: "Es un dictador horrible. Yo soy un dictador. Pero a veces se necesita un dictador". Ya avanzó en su campaña electoral previa a su reelección, ser un dictador “desde el primer día”, pero parece que esta deriva autoritaria sigue en este año de mandato y que puede poner en riesgo la democracia estadounidense, con sus casi 250 años…
