pobreza energéticaLas personas  que están en pobreza energética no necesariamente están todos en exclusión social, esta situación se produce cuando un hogar es incapaz de hacer frente a los servicios de energía necesarios para satisfacer sus necesidades básicas,  sus viviendas no cumplen con los requisitos de eficiencia energética y tienen dificultades para pagar los recibos a los oligopolios energéticos.

Se llamaba Rosa P.V., tenía 81 años y nacionalidad española, vivía sola y ha fallecido esta madrugada en Reus (Tarragona) al incendiarse el colchón de su cama. Rosa tenía la luz cortada desde hace dos meses, por lo que usaba velas para iluminarse, que pudieron ser el origen del fuego que quemó el colchón de la habitación donde dormía y que acabó produciendo su muerte. Hacía diez meses que Rosa no pagaba el importe del alquiler del piso y el propietario había interpuesto una demanda judicial de desahucio: en 2.013 fue atendida por los servicios sociales de Reus, cuando estuvieron a punto de cortarle el agua por impago. Vivía sola y una nieta la iba a ver y a dar comer.

El Ayuntamiento de Reus dice que no recibió «ningún aviso» por parte de Gas Natural Fenosa, sobre el corte de suministro de luz, según la ley vigente en Catalunya, las compañías suministradoras están obligadas a reclamar un informe a los servicios sociales municipales cuando hay un impago, sin el cual no pueden efectuar el cese del servicio, siendo las compañías suministradoras las encargadas de seguir suministrando luz, agua o gas, a cuenta de la Administración.

No sabemos si Rosa o su familia informó a los servicios sociales de Reus de su vulnerabilidad, pero es responsabilidad de las compañías reclamar el informe preceptivo a los servicios sociales, y nunca realizar el corte de suministros. En los próximos días comprobaremos a las Administraciones (Ayuntamiento de Reus y Generalitat) y la compañía suministradora (Gas Natural Fenosa) pasarse los unos a los otros la culpabilidad.

Rosa no será por desgracia la única persona que muera por pobreza energética este invierno en España, hay más de siete millones de personas mayores de 65 años que viven en España, un 20%, es decir, más de un millón de estos abuelos viven solos en sus casas. algunos de ellos tienen discapacidades, problemas físicos de movilidad, no reciben visitas y tienen pensiones miserables.

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