La Diada de este año ha servido únicamente para evidenciar la fragmentación del independentismo catalán. La Diada siempre ha sido el resultado de la movilización ciudadana de las entidades independentistas catalanas, desde la Diada del año 2017, donde asistieron alrededor de un millón de personas, todos los años el número de manifestantes ha ido disminuyendo, por culpa de la fragmentación del independentismo. ERC apuesta por la estrategia pragmática: favoreciendo la gobernabilidad española, por una mesa de diálogo con el Gobierno de España para intentar negociar un referéndum y sin renunciar a la unilateralidad. Mientras JxCat se mantiene fiel a la vía unilateral y consideran un secesionismo «botifler» (traidor) el de ERC. En un contexto en el que Esquerra apuesta exclusivamente por el diálogo como vía para la independencia y JxCat con una hoja de ruta en la revalidación de la declaración independencia y la unilateralidad, es casi imposible la unidad en esta Diada.

La unidad independentista, tanto a nivel político como civil, se está fragmentando, lo que hace que se desencante la ciudadanía catalana y el agotamiento por la independencia. Aunque los independentistas obtengan más del 50% de los votos, no significa que todos piensen lo mismo y que se revalide la declaración unilateral de independencia del 27 de octubre del 2017. Mientras que ERC apuesta por la mesa de diálogo, JxCat y la ANC abogan por que los partidos independentistas no permitan la gobernabilidad en España, no apoyando ninguna de las medidas presentadas en el Congreso de los Diputados. Los papeles se han se han intercambiado en el mundo independentista, Junts per Catalunya, formación postconvergente nutrida por excargos de CDC se parece más a la CUP que a ERC. Esquerra ahora se parece a la antigua Convergència. Papeles intercambiados en un movimiento independentista cada vez con menos fuelle.

Mientras, el PSC triunfador en las elecciones catalanas de 2021 en votos, con un empate a 33 escaños entre socialistas y republicanos, no pudo impedir un Govern entre Esquerra y Junts per Catalunya. Por primera vez se reforzó con el 50% de los votos independistas, pero el futuro de Catalunya es una incógnita, donde no sabemos si el PSC y los «comuns» serán capaces de arrebatar algún día la Generalitat al independentismo en las próximas elecciones o por lo contrario seguirá la fragmentación. De momento Pere Aragonès en el centro de todas las miradas y por primera vez no ha asistido a la Diada, ha sido la primera vez desde 2016, en pleno «procés» que un President de la Generalitat no asiste a la manifestación.

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