Mucha gente pedía al president Puigdemont que no anunciara nada que imposibilitara el dialogo, que no declarara la independencia. Finalmente Puigdemont ha declarado la independencia, en la reunión del Parlament del martes 10. Pero, cinco segundos después la ha dejado «en suspenso» para «llegar a una solución acordada». Una declaración que legalmente no ha existido y que ha sido acogida con decepción por parte de los independentistas.

Después de dicho pleno del Parlament, han firmado todos los parlamentarios independentistas una «Declaración de independencia de la república catalana» un documento de carácter simbólico y sin efectos jurídicos, ni registrado en el Parlament, ni votado por los parlamentarios y olvidando a todos los demás parlamentarios, desapareciendo cualquier mención a «suspender los efectos» de la declaración de independencia. Si pero no.

Puigdemont ha frenado su estrategia de choque frontal contra el Estado. No sabemos los motivos, pero ha querido buscar el dialogo, esperando una negociación o un gesto por parte del Gobierno español. Hoy el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha justificado hoy ante el pleno del Congreso su decisión de poner en marcha la vía del artículo 155 de la Constitución con la Generalitat de Cataluña.  Confirmando el requerimiento que ha enviado al president Puigdemont, para que aclare si ha declarado o no la independencia de Cataluña.

Ese es el primer paso para la activación del artículo 155 de la Constitución, medida excepcional que que implica el control político de las comunidades autónomas por parte del Estado. Una medida que estaba flotando como posible solución, demanda por Ciudadanos, apoyada por el PP y el PSOE. Que ya se dejo intuir en la intervención de Felipe de Borbón, del pasado 3 de octubre, justificando «una posible acción autoritaria del Estado sobre las instituciones de autogobierno de Cataluña». Ahora, solo cabe esperar, esperar a Puigdemont, esperar a Rajoy y las medidas adoptadas. Y, esperar la reacción de una sociedad catalana que pueden ver recortados derechos y libertades.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.